Comencé como fotógrafo de retratos fotografiando actores.
Lo primero que aprendí: los retratos son la parte esencial del portfolio de cualquier actor.
Pero no la única.
Aquí hay algunas ideas sobre cómo construir tu portfolio si eres actor:
1. Consigue un retrato profesional.
Es como configurar una cuenta de LinkedIn o crear un sitio web de negocios, porque la actuación también es un negocio, ¿verdad? Tu retrato debe estar bien iluminado, limpio, simple y hecho lo más profesionalmente posible. Ni siquiera estoy diciendo "lo mejor que puedas pagar" porque, honestamente, ser invisible es la verdadera amenaza para tu carrera de actor, no el precio de un retrato.
Este retrato aparecerá en cada sitio web de agencia, cada presentación de casting y en cualquier lugar donde aparezca tu nombre. Lo enviarás por correo electrónico una y otra vez, y será visto por personas que toman decisiones, a menudo antes de que te conozcan. En el momento en que lo envías, está fuera de tu control, por lo que debe ser impecable.
2. Consigue más de un retrato.
La clave para un portfolio de actuación fuerte es la variedad. No puedes interpretar el mismo papel por el resto de tu vida, por lo que tus imágenes deben reflejar diferentes lados de ti mientras siguen sintiéndose como tú.
Me encanta cuando los actores se presentan en mi estudio rodando una maleta llena de ropa y accesorios. Ese es el enfoque correcto. Fotografiar un portfolio de actor siempre es un proceso largo y emocionante. Se trata de experimentar, empujar límites y alejarse de la imagen que crees que necesitas tener.
A diferencia de los retratos de negocios, donde me enfoco en encontrar el mejor ángulo único para enfatizar las fortalezas, un portfolio de actuación se trata de explorar múltiples ángulos, estados de ánimo y estilos. A veces, te darás cuenta de que un lado de tu cara te hace ver más joven mientras que el otro lado te hace ver mayor. ¿Adivina qué? Eso significa más variedad, y eso es exactamente lo que necesitas. La ropa y la iluminación pueden hacer más que mil palabras, dando forma a tu apariencia general de maneras que quizás no esperes.
3. Una vez que tengas tus retratos, expande tu portfolio con retratos.
Después de que tu portfolio esté equipado con retratos impecables, es hora de ir más allá de lo básico.
Ahora, puedes obtener retratos de diferentes fotógrafos, ¡y sí, variedad de nuevo! Aquí es donde finalmente puedes salir de las reglas estrictas de la fotografía de retratos y crear imágenes que cuenten una historia más profunda. Pero eso no significa mostrarte al azar en diferentes situaciones solo por hacerlo. Cada imagen debe proyectar un mensaje, una emoción o un papel que siempre has querido interpretar.
4. Y, por supuesto, videos.
Tu portfolio no se trata solo de imágenes fijas. Necesitas video.
Carretes de proyectos pasados, autograbaciones, incluso una simple introducción en video, pero por favor, nunca supliques por un papel en tu video. Eso se ve miserable y repelente. En su lugar, aprópiate del escenario.
Sé el que tiene el control. Sé el jefe en la habitación, el imán de atención. Preséntate como un activo, alguien que necesitan en su próximo proyecto. Porque al final del día, eso es lo que te consigue el papel.
