Cuando los actores se me acercan para sus portfolios, a menudo dicen: "La forma en que fotografías es exactamente lo que los directores de casting necesitan: un fondo de color sólido y un rostro bien iluminado que captura el verdadero carácter de una persona". Sin embargo, cuando los no actores ven un retrato, especialmente uno tomado contra un fondo blanco, a menudo bromean: "Parece una foto de pasaporte".
Interesantemente, varios empleados de una aerolínea conocida una vez me pidieron en privado nuevas fotos de identificación. No querían el típico aspecto de "foto de pasaporte"; en su lugar, querían tener rostros vibrantes y humanos en sus documentos. Afortunadamente, sus fotos de identificación permitían sonreír 🙂
Hoy en día, casi todos tienen una página de redes sociales, y muchos la usan para promocionar su negocio. Es conveniente: no necesitas visitar personalmente a cada cliente con tu producto. Pero, ¿cómo comienza tu presentación al cliente? Más precisamente, ¿cómo el cliente te conoce?
Imagínatelo. A pesar de las ventajas de la comunicación en línea, sigue siendo una interacción entre dos o más personas vivas. Cuando un extraño te escribe un correo electrónico o un mensaje de chat, ¿cómo te imaginan?
Miran tu avatar. Mira el tuyo. ¿Qué hay en él? ¿Una selfie tomada hace cinco años o una foto grupal recortada de hace diez años donde más o menos te gusta cómo te ves? Si no tienes tales fotos, ¿entonces qué? ¿Alguna imagen abstracta que represente tus pasatiempos? Esto es lo primero que tu interlocutor ve, y su impresión de ti se basa en ello. A menudo, es la primera impresión que no tendrás una segunda oportunidad de hacer.
Durante una sesión de fotos, mi trabajo no es solo configurar la luz correctamente y presionar el botón; el lado técnico representa no más del 10% de un buen resultado. El 90% restante es el proceso de interacción dirigido a encontrar tu verdadero yo. Al final, no solo recibirás fotos listas, sino que también te someterás a una breve sesión de entrenamiento que te ayudará a comprender cómo te ves y, lo más importante, cómo verte en tu mejor momento.
